Todo sobre el Queso Curado

La Mejor manera de Disfrutar de un buen Queso Curado

Si has probado un queso de sabor intenso como el parmesano, el queso manchego o un gouda, seguramente hayas comido un queso curado.

El queso curado pasa por un proceso de maduración el que se secan y se usan varias técnicas para su conservación como la salazón o el ahumado. El tiempo de curado puede variar según el tipo de queso, pero por lo general se emplea entre 6 meses y 2 años. La curación hace que el producto obtenga una textura más dura y seca y lo que más caracteriza un buen queso curado es su sabor.

A diferencia de los semi-curados, el queso curado pueden llegar a ser madurado durante años, con lo que se conseguirán sabores más intensos y complejos, incluso con variantes con frutos secos o especias como el romero especias, que agregan notas muy interesantes de sabor.

queso curado

Índice de Contenidos

Preguntas más frecuentes sobre quesos curados

Cuando estás buscando un buen queso es frecuente que surjan ciertas dudas sobre la compra del producto, la mejor forma de comerlo, todos los beneficios naturales que ofrece el consumo de ciertos tipos de queso, los diferentes métodos de conservación o como sacar el máximo partido al queso que adquirimos. Si estás aquí es porque te encanta el queso y siempre estás buscando nuevas formas de disfrutar de sus propiedades, aromas, sabores, texturas. No te conformas con ese queso típico del supermercado si no que buscas las mejores experiencias sensitivas para tu paladar. El queso es sin dudarlo uno de los ingredientes más versátiles y con un potente sabor que puede ser disfrutado crudo, asado, derretido, al horno, ahumado… ¿Cómo se compra el queso curado? A la hora de comprar un queso podemos elegir entre varios formatos. Suele presentarse en formato de 1 hasta 3 kilos, pero en cualquier supermercado o charcutería lo podrás adquirir por peso, a tu gusto según el trozo que necesites. Aunque si eres de los que buscan quesos delicatessen que raramente puedes encontrar en negocios locales, puedes encontrar en Internet una gran variedad de quesos curados, bien para uno mismo, o para hacer un regalo especial a un amante de este producto.  

¿Cuáles son las propiedades del queso curado?

Ya sea que tomes un queso con denominación de origen manchego, un cabrales o un parmesano, es un alimento lácteo y por lo tanto es muy nutritivo, pues tiene las propiedades y beneficios de la leche. El queso curado tiene mucha proteína y además proporciona vitamina A, D y E que ayudan en el metabolismo y el crecimiento, así como a hacer que se absorba mejor el calcio. El queso de oveja es más digestivo que el de vaca, por lo que es más ligero y es apto para celíacos. 

¿Cuántas calorías tiene el queso curado?

Las calorías del queso curado son más altas que en otro tipo de quesos, aunque depende de la curación del mismo, de la leche con la que está hecho o del proceso de elaboración con el que haya sido producido entre otros factores. De media, los quesos curados tienen aproximadamente entre 350 y 490 kcal por cada 100 gramos. 
 

¿Cuál es la mejor forma de comer un buen queso curado?

Si has comprado un queso curado, lo ideal es que lo conserves en la nevera. Antes de consumirlo, es recomendable sacarlo de la nevera hasta media hora antes de cortarlo para comérselo. La temperatura ambiente hará que el queso curado manchego potencie su sabor natural. A la hora de comerlo, puedes cortarlo en cuñas con la ayuda de un buen cuchillo para cortar queso,  y tomarlo en tu aperitivo acompañándolo de embutidos o jamón, y por supuesto con un buen trozo de pan tradicional. Este queso también es ideal para comerlo rallado en pastas por ejemplo, o gratinado al horno.

¿Cómo cortar el queso curado?

Para degustar un buen queso, hay que saber manipularlo, y esto significa saber cortarlo de la mejor forma. Dependiendo del tipo de queso, existen utensilios de cocina que ayudan a completar la experiencia de comer queso. Un buen set de cuchillos para cortar queso y una tabla se convierten en una herramienta básica en la cocina de cualquier gourmet de este producto.

¿Cómo se conserva el queso curado?

Si vas a comprar un queso curado deberás conservarlo en la nevera, entre a 4 y 8 grados centígrados. Una vez se ha abierto el queso curado, puede protegerlo y conservarlo tapando el corte con papel de aluminio.

Al comprar queso curado en formato grande, este suele durar bastante en el frigorífico, a no ser que lo consumas durante algún evento especial. Si tardas más en comer todo el queso que has comprado y aparece moho en alguna parte, no te preocupes, pues se forma por su proceso de maduración natural. En ese caso, simplemente corta la capa en la que esta el moho y listo, ya podrás seguir comiéndolo. El queso curado puede conservarse en la nevera hasta 6 meses

¿Se puede congelar?

Muchas personas se preguntan si es posible congelar el queso. Por lo general, no es recomendable congelarlo, ya que la mejor forma de disfrutar de su sabor y propiedades naturales es comerlo tal cual lo compramos. Si bien es cierto que en algunas ocasiones, al comprar queso en gran cantidad, puede ser necesario congelarlo para no tener que tirarlo.

Es mejor congelarlo en pequeñas porciones para ayudar a que no pierda del todo sus propiedades y así poder comerlo rápidamente tras descongelarlo. Con envolverlo con film transparente o de aluminio sería suficiente. Hay que eliminar todo el aire en la medida de lo posible para evitar que se oxide mientras esté congelado. Al sacarlo del congelador, es conveniente que el queso pase un tiempo en la nevera antes de comerlo.



Los Mejores Quesos Curados del Mundo que Puedes Pedir Online y Degustar en tu Propia Casa

tipos de queso curado

Queso Curado Manchego

 

Es uno de los quesos más conocidos en España y en el mundo. Se produce en las llanuras de Castilla La Mancha con leche de oveja de raza autóctona. El queso se moldea y se prensa y se empapa durante al menos cinco horas en agua salada hasta dos días. 

Posteriormente, se empieza el proceso de curación que puede durante entre 6 y 9 meses dependiendo del sabor y textura que se deseen obtener. A lo largo de la maduración del queso curado manchego, se le va dando vueltas al producto y se van limpiando hasta que el queso consigue la intensidad y el resultado deseado por el productor

La curación del producto debe tener unas condiciones específicas. Las cámaras de refrigeración o las cuevas de maduración tienen una temperatura entre 3 y 6 grados. Además la humedad estará entre el 70 y 90% a lo largo del proceso. 

 

queso curado manchego

Este tipo de queso tiene una corteza exterior dura y de color amarillo claro aunque también puede presentar un exterior de color verde oscuro si no se ha eliminado el moho natural que desarrolla a lo largo del periodo de curación. 

Pasado este tiempo, el queso desprende un sabor y olor con personalidad digno de los paladares más exigentes, que incluso puede ser algo picante en aquellos productos con más periodo de curación. Además, los quesos manchegos curados, cuanto más mejor, son aptos para aquellos con intolerancia a la lactosa. Si te preguntas las calorías de un queso manchego curado, de media tiene 476 kcal por cada 100 gramos.  ¿Quieres saber más sobre este queso? Consulta las marcas de manchego en el enlace. 

 

Queso Cabrales (Queso Azul Curado)

queso curado de cabra

El Cabrales es un queso natural que se produce de forma tradicional en la provincia de Asturias, en el norte de España. Más concrétamente, es elaborado por los ganaderos del Concejo de Cabrales, una pequeña comarca en Asturias junto al famoso Parque Natural de los Picos de Europa. La principal zona de producción engloba además del Concejo de Cabrales, tres pueblos que limitan con el mismo aunque forman parte del Concejo de Peñamellera Alta. 

La leche de este queso azul curado proviene de vacas, cabras y ovejas que pastan en los majestuosos Picos de Europa. Puede ser queso curado de cabra, de vaca o de oveja, pudiendo elaborarse también una mezcla con las leches de estos 3 animales, siempre que sea de origen autóctono. 

 

El queso de Cabrales es único en el mundo, pues solo se produce en Asturias en un clima templado de montaña. Por su importancia y forma artesana de elaboración, este queso azul tan particular cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP) y su producción es regularmente controlada por el Consejo Regulador de Cabrales. 

Una vez que se forma el molde de color verde azulado, se deja curar de 2 a 4 meses en las cuevas naturales de las húmedas montañas de los Picos de Europa, que dan origen al característico moho del Cabrales. En las cuevas donde se elabora el queso azul más conocido de España hay una temperatura ambiente de entre 8 y 12 grados centígrados. Al ser una zona con muchas precipitaciones, la humedad relativa en las cuevas puede alcanzar el 90%. 

Gracias a estas condiciones climáticas dentro de las instalaciones naturales, el queso de Cabrales puede desarrollar su moho de estilo penicillium a lo largo de su periodo de curación, aportándole un sabor ligeramente picante. Tras finalizar el proceso de curación, el queso azul de Cabrales se presenta en forma de cilindro de entre 7 y 15 centímetros de altura aproximadamente y su peso y diámetro pueden variar en función del molde utilizado. Las calorías de un queso Cabrales suelen estar en torno a las 392 kcal por 100 gramos. 

Su corteza exterior es fina y blanda, y tiene colores como el amarillo rojizo y gris. Normalmente los fabricantes lo embalan en un papel verde de aluminio, que también es parte de la Denominación de Origen. Para asegurarnos de la autenticidad de cualquier queso Cabrales, el embalaje del queso debe llevar además de la etiqueta con los datos del fabricante y la etiqueta del Consejo Regulador que vela por la calidad del producto y de la marca.

Para disfrutar de un queso Cabrales de alta calidad, puedes simplemente comerlo directamente o hacer una receta sencilla con el mismo: empanada de queso azul de Cabrales, bonito relleno al Cabrales o solomillo de ternera al Cabrales entre otros. Consulta abajo los tipos de queso Cabrales que puedes encontrar online. 

 

Queso Parmesano

El famoso queso Parmigiano-Reggiano se elabora de forma exclusiva en las provincias italianas de Modena, Parma y Reggio Emilia, aunque también se produce en parte de la provincia de Mantova y Bolonia.

Se dice que el Parmesano tiene más de 9 siglos de historia y se elabora de la misma forma desde tiempos pretéritos. En la actualidad, los maestros queseros del parmesano continúan combinando la calidad del producto con procesos estrictos de producción y curado.

El queso parmesano, cuya denominación de origen es Parmigiano Reggiano, madura más tiempo que otros quesos curados. Es conocido por su fuerte sabor y textura granulosa, la cual es más pronunciada cuanto más maduro esté el producto.

 

queso curado de oveja

Si intentas comer un pequeño trozo de parmesano, se fundirá en tu boca. Esta es una de las características más famosas de este queso y lo convierte en un producto muy versátil en cualquier receta de cocina. Este queso curado italiano es fácilmente digerible, pues es un producto lácteo semi-graso.

El Queso Parmesano puede ser uno de los más caros si se compra en charcuterías o supermercados. Está formado por una pasta dura que madura durante mucho tiempo. Su contenido de agua es de sólo 30%, por lo que es un queso que concentra todos los nutrientes de la leche en un proceso de secado especial. Por lo tanto, si compras un trozo de 100 gramos de parmesano, te estás llevando a casa un manjar de alta calidad que se obtiene en el proceso de curado de hasta 24 meses.

El Parmesano no es sólo un producto saludable, sino también altamente nutritivo gracias su producción artesanal y la calidad de la leche de origen. Todo un símbolo de la gastronomía italiana. Respecto a las calorías del parmesano, tiene aproximadamente 431 kcal por 100 gramos. 

Se debe almacenar en un vidrio adecuado o en un recipiente de plástico. Otra solución práctica es envasarlo en film transparente. Debido a sus características, si quieres congelarlo, lo puedes hacer si está rallado para su mejor conservación. 

Hay muchos tipos de Parmesanos que puedes encontrar fácilmente en Internet. En el enlace puedes ver algunos ejemplos y diferentes precios. 

 

Queso Grana Padanno

queso curado sin lactosa

Otro de los quesos italianos de gran fama es el Grana Padano. Tiene muchas características que lo distinguen del Parmesano aunque a simple vista parezcan iguales. Los principales ingredientes del queso Grana Padanno son leche, sal y el cuajo combinado con lisozima. La lisozima es una enzima antibacteriana natural.

La forma cilíndrica de este queso puede ser convexa o ligeramente casi recta. Su superficie es plana y la corteza está iluminada de forma natural en color amarillo oro. Su interior tiene un color blanco pálido.

El diámetro típico de un queso Grana Padanno es de entre 35 y 45 cm, dependiendo de las técnicas de fabricación del queso. Un buen queso de este tipo no pesará menos que 24 kg. Una rueda de este queso puede llegar a pesar hasta 40 kg.

La textura es difícil de describir. Tiene agujeros apenas visibles y su estructura está formado por minúsculos granos. El aroma que desprende es una fragancia delicada y su sabor no tiene desperdicio. 

¿Sabías que el Grana Padanno es apto para intolerantes a la lactosa? Y es que este queso italiano no tiene lactosa por su proceso de producción y curación (contiene menos de  mg de galactosa por cada 100 gr). Las personas con intolerancia a la lactosa pueden tomarlo sin problema, de manera que se benefician del excepcional contenido nutricional de la leche y las propiedades bioactivas del queso, aunque tiene más calorías que parmesano, de media 481 kcal por 100 gramos.  Consulta los formatos disponible en línea a través del botón. 

 

Queso Pecorino

El Pecorino es el nombre que se da al queso hecho a partir de leche de oveja italiana e incluye una amplia selección de quesos de este tipo elaborados en todo este país, que cuenta con su propia denominación de origen protegida. 

El pecorino romano es un queso de pasta dura, cocido, elaborado con leche de oveja fresca y entera, procedente exclusivamente de las granjas de la zona de producción, eventualmente inoculado con cultivos naturales de enzimas lácteas autóctonas de la zona de producción y coagulado con cuajo de cordero en forma de pasta procedente exclusivamente de animales criados en la misma zona de producción.

Tiene una corteza fina, de color marfil claro o paja natural, a veces cubierta con protectores especiales de alimentos neutros o negros. La pasta del queso es compacta o ligeramente brillante y su color puede variar de blanco a pajizo más o menos intenso, dependiendo de las condiciones técnicas de producción.

El sabor del queso es aromático, ligeramente picante y sabroso en el queso de mesa, picante intenso en el queso rallado. Desde hace más de dos mil años los rebaños de ovejas que pastan libremente en el campo del Lacio y de Cerdeña producen la leche con la que se elabora este queso.

La corteza se extiende en color contiene una capa protectora de manteca de cerdo o aceite dependiendo de la edad de la lata queso. Su interior es compacto blanco, con ojos irregulares pequeñas, de color amarillo pálido.Los quesos son cilíndricos, de cara plana, con la altura del talón entre 25 y 40 cm y el diámetro de la placa entre 25 y 35 cm. El peso de los quesos puede variar entre 20 y 35 kg; llevan la marca original (un rombo con esquinas redondeadas y que contiene la cabeza estilizada de una oveja) con las palabras Pecorino Romano.

El Pecorino Romano puede ser comercializado con una maduración mínima de 5 meses como queso de mesa y 8 meses en el tipo de rallado. Ningún queso puede representar mejor la pasión y el respeto por el medio ambiente y por los procesos sencillos y naturales, que retoman y mantienen intactas las costumbres y hábitos de los pastores Italianos de hace muchos siglos.

Sabor, aroma, textura, valores energéticos nutricionales, todo en el Pecorino Romano está perfectamente equilibrado, armonioso, balanceado, con 387 kcal por cada 100 gramos de media. 

Esto también era bien conocido por los legionarios romanos que siempre añadían una onza de queso de oveja puro a la ración diaria de espelta para recuperar el vigor y la energía antes de ir a la batalla. Su sabor aromático, intenso y picante, que varía según el grado de condimento, va maravillosamente bien con una infinidad de sabores… incluso los que no se pueden imaginar.

Hoy en día, este queso italiano clásico es sazonada o en muchas variaciones, incluyendo Pepato pecorino con pimienta de chile negro. Pecorino es un favorito en muchos tipos de quesos de pasta y una elección obvia en las regiones de Italia, donde se hace el queso. Además, sirvió como un buen sustituto de cara Parmigiano-Reggiano.» Un queso de origen antiguo, perfecto para todos los matices de la cocina contemporánea.

 

Queso Gouda Holandés 

El Gouda, o «How-da» como dicen los locales, es un queso holandés que lleva el nombre de la ciudad de Gouda en los  Países Bajos. A decir verdad, es uno de los quesos más populares del mundo, representando entre el 50 y el 60 por ciento del consumo mundial de queso.

Hay varios tipos de Gouda, clasificados por edad. De todos ellos, los fanáticos del Gouda duro prefieren probar el Gouda Añejo, ya que sienten que toma años de maduración para sacar a relucir los complejos sabores del queso.

El  Gouda Añejo se prepara de forma similar a otros quesos Gouda separando la cuajada y el suero a través de un proceso de calentamiento. El proceso comienza vertiendo leche fresca en una gran tina. Dependiendo del tipo de Gouda, la leche es cruda o pasteurizada. A continuación se añaden las bacterias naturales y el cuajo para coagular la leche y formar la cuajada

 

Una temperatura constante y tibia estimula el desarrollo de los sabores mientras que al mismo tiempo permite que el queso libere humedad, resultando en una textura densa y consistente. El Gouda puede pasar desde cuatro semanas hasta más de 12 meses madurando, lo que resulta en resultados muy diferentes.

El Gouda viene en ambas variantes, pasteurizado y no pasteurizado. Del mismo modo, la producción requiere cuajo vegetariano o no vegetariano, lo que resulta en quesos adecuados para la mayoría de las preferencias o necesidades alimentarias.

Cuando está firme, la cuajada se separa y se coloca en un molde. El queso obtiene su densidad característica al ser comprimido por pesos, y está listo para el salmuerado. La sal de la salmuera retarda cualquier actividad bacteriana no deseada y potencia el icónico sabor del Gouda.

Este queso tiene la forma de una rueda que puede ser cortada en cuña para su consumo. Como todos los demás quesos, el Gouda Añejo obtiene su color añadiendo un agente colorante llamado achiote. Con el envejecimiento, el Gouda desarrolla cristales de lactato de calcio formados por el ácido láctico del producto.

Ofrece un agradable crujido que es único en los quesos encerados. Sin embargo, la corteza de este queso cuando tiene cinco años no es apta para el consumo humano.

Cuanto más tiempo se mantenga un queso en las bodegas de maduración, más aromático y lleno de sabor se vuelve. Del mismo modo, el Gouda envejecido como un queso de cinco años desarrolla un sabor tan fuerte que los aficionados al queso prefieren comerlo solo. Los acompañamientos parecen pálidos en comparación con su caramelo y su sabor robusto.

El queso Gouda combina bien con la cerveza y los vinos tintos. El sabor del Gouda añejo adquiere una nueva definición cuando se combina con algunos vinos blancos y cualquier vino afrutado. Y además, tiene menos calorías que otros quesos curados, unas 356 kcal en 100 gr. 

 

Queso de Mahón

Os presentamos el queso de Mahón, uno de los mejores quesos de España. En este caso sus producción es esclusiva de las Islas Baleares, concretamente en la Isla de Menorca.

La Isla también es conocida por una larga tradición haciendo todo tipo de quesos aunque el queso de Mahón es el más singular, característico y famoso y uno de sus principales productos que se llevan los turistas cuando van a visitar la isla.

¿Sabías que la cría de ganado para producir leche y quesos es uno de los principales motores económicos de la isla de Menorca?

Este queso, aunque es semi-curado, es una variedad que no te puedes perder, simplemente es maravilloso. Es un poco picante y tiene mucho sabor.  En Menorca los locales suelen comerlo en rodajas finas con un chorrito de aceite de oliva virgen extra autóctono. Este queso, también llamado Mahón-Menorca, está formado por una pasta prensada, y tiene sus bordes y esquinas totalmente redondos. Es un queso saludable con alto valor nutricional y tiene de media 407 kcal (en 100 gr). 

La isla de Menorca, debido a su localización tiene un viento, humedad y luz solar únicos que hacen tener ese sabor tan especial del queso producido. En el proceso de elaboración se usa leche de vaca autóctona recién ordeñada y sin ningún tipo de conservante, para que cumpla los estándares de calidad que debe tener, y de acuerdo con las normas dictadas por la D.O.P. Sólamente está procesado por los ganaderos de Menorca desde hace siglos.

Queso Zamorano

El queso con denominación de origen de Zamora se produce con ovejas de esta provincia de Castilla-León. 

El zamorano curado llega casi a su plena madurez a los 6 meses, desarrollando  un color amarillo pálido y 45% de grasa. 

El queso de Zamora tiene un sabor a nuez crujiente que bien se pueden acompañar de un buen vino blanco o tinto. Es el sabor característico del queso de ovejas castellanas y churras. 

 

El Queso Zamorano es un queso elaborado con leche de oveja de las razas Churra y Castellana de la provincia de Zamora, en Castilla y León. Tiene un característico dibujo en espiga impreso en la parte superior e inferior y un dibujo de esparto tejido (zigzag) en los lados.

Dependiendo del peso de este queso, su período de maduración puede variar entre 60 y 100 días. Durante este período, se voltea regularmente y se frota con aceite de oliva, lo que hace que la corteza se vuelva de color marrón. De media suele tener 407 kcal por cada 100 gr, un sabor lleno y picante con un delicado y agrio gusto, y se consume principalmente como queso de mesa.

Como has visto, los beneficios y propiedades del queso curado son muchas. Tienen un alto valor nutricional, aportando sodio, proteínas, potasio y calcio a una buena dieta mediterránea. Además es ideal para las personas que no toleran bien la lactosa, gracias a su periodo alto de curación. Todo ello, ofreciendo al paladar un sabor inigualable que combina perfectamente en múltiples platos de nuestra gastronomía, ya sea como aperitivo antes del plato principal, como ingrediente en recetas con carnes y pastas. Un elemento que no puede faltar en la cocina de los amantes del queso. 

Para cualquier consulta o propuesta puede contactarnos a través de este email: contacto@quesocurado.net

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